Destacado

6/recent/ticker-posts

Toda la verdad sobre el injusto Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones


La alegoría de "hacienda y la muerte" cobra todo su esplendor con este injusto impuesto.

1. Introducción:

    Se trata de un impuesto muy polémico y con un alto componente ideológico, por un lado el principal argumento de sus detractores (normalmente liberales) alegan que es un impuesto injusto, ya que se grava de nuevo bienes por los que ya se tributó en vida; por otro lado, sus partidarios (normalmente socialistas y comunistas) alegan que este impuesto contribuye a la "redistribución de la riqueza" y a la "justicia social" (es decir, empobrecer a todos por igual).

2. Regulación:

    El Impuesto sobe Sucesiones y Donaciones (en adelante ISD) es regulado por la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, ambos textos fueron aprobados por el gobierno socialista durante la presidencia de Felipe González.

    Se trata de un impuesto estatal, cedido a las Comunidades Autónomas mediante la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de Financiación de las Comunidades Autónomas (en adelante LOFCA) en sus arts. 11. d) y 19.Dos. c).

    Dicha cesión es potestativa según establece el artículo 11: "Sólo pueden ser cedidos a las Comunidades Autónomas, en las condiciones que establece la presente Ley, los siguientes tributos: ... d) Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones" ... ; por otro lado el artículo 19 establece el alcance de dicha cesión: ... "Dos. En caso de tributos cedidos, cada Comunidad Autónoma podrá asumir, en los terminos que establezcan la Ley que regule la cesión de tributos, las siguientes competencias normativas: c) En el ISD, reducciones de la base imponible, tarifa, la fijación de la cuantía y coeficientes del patrimonio preexistente, deducciones, bonificaciones, así como la regulación de la gestión." Por tanto la cesión a las Comunidades Autónomas es muy amplia y se centra en los aspectos más importantes, pues cabe la posibilidad de que las CC.AA lo bonifiquen en su práctica totalidad (99%), pero no pueden eliminarlo per se (BONIFICAR≠ELIMINAR).

    Este impuesto sólo puede ser eliminado mediante la derogación de la ley del impuesto y su normativa de desarrollo (hubo dos intentos nimios, uno por parte de Ciudadanos, que sólo quería modificar algunos aspectos de sucesiones como las cuantías mínimas y otro del PP con una proposición de ley para derogar la ley del impuesto en el senado que se hizo pocos meses antes de las elecciones con un claro objetivo electoral, que ni tan siquiera llegó a ser votada al disolverse las cortes).

    Hay que decir que en España, este impuesto fue introducido por el PSOE y ha sido mantenido en las comunidades allí donde ha seguido gobernando. Es cierto que el Partido Popular allí donde ha gobernado ha realizado algunas bonificaciones (no en todos los sitios) a algunos grupos familiares (de padres a hijos, o cónyuge) pero el impuesto se sigue aplicando con mayor intensidad en el resto de grupos, y en ningún caso el Partido Popular ha tratado de eliminarlo ni cuando ha tenido oportunidad de hacerlo con mayorías absolutas ya fuera con Aznar o con Rajoy.

3. El impuesto:

    El ISD cierra el marco de imposición directa (en un impuesto directo); se trata de un tributo complementario del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que grava las adquisiciones gratuitas de las personas físicas (que son las sucesiones y donaciones), pero a las que la ley denomina "lucrativas", la ley las denomina así por su componente ideológico, es decir, la ley parte del planteamiento de que no se recibe algo de forma gratuita, sino que se produce simplemente una ganancia o incremento patrimonial que ha de tributar por el simple hecho de cambiar de manos.  La carga tributaria se determina en el momento de incrementarse la capacidad de pago del contribuyente, como consecuencia de la adquisición de rentas o bienes, por tanto, se gravan las adquisiciones gratuitas, todo tipo de donaciones y la sucesión, ya sea esta testada (con testamento) o abintestato (sin testamento).

4. El Impuesto de sucesiones en otros países:

    Entre los países de nuestro entorno no hay homogeneidad a la hora de regular este tributo (ni que decir tiene que tampoco existe dentro de España, puesto que cada comunidad autónoma lo configura de forma distinta). En nuestro entorno nos encontramos con países que han optado por no regularlo, otros que por el contrario, mantienen su regulación, y por último, hay otro grupo de países que han decidido suprimirlo después de tenerlo establecido. En el caso de España, nuestro país soporta una carga tributaria por este impuesto de las más altas de Europa, concretamente, España ocupa la segunda posición por fiscalidad, únicamente siendo superada por Francia, que anunció su retirada aunque parece que Macron lo paralizó por las protestas de los chalecos amarillos (en España el tipo máximo es del 34%, frente al 45% de Francia). Conviene aclarar que el tipo máximo en España posteriormente se puede ver multiplicado por coeficientes, siendo el tipo máximo real superior al 80% en algunos casos (conviene aclarar que este es el tipo máximo y no la cuota, es decir, en ciertos casos se puede llegar a pagar porcentajes muy superiores). También, en toda herencia o donación en la que haya inmuebles hay que sumarle un 3% del ajuar doméstico, "por el contenido que se supone que hay en el interior" (incluso aunque no exista, hay que pagarlo, salvo que se aporte prueba en contrario ante el funcionario de turno, del cual dependerá siempre la última palabra).

Tabla del artículo 21 LISD, esta puede variar según la CC.AA ya que cada una tiene la suya propia.

De los 19 países que conforman la eurozona, sólo existe este impuesto en 9 de ellos, y si comparamos el tributo con los países de la OCDE, ha sido eliminado o bonificado por completo en muchos de ellos.

Fuente Eurostat y Ministerio de Hacienda (Gráfico extraído del diario "Cinco Días"). En este gráfico se puede observar como en los años de crisis la recaudación aumenta debido al incremento progresivo de las renuncias por incapacidad de pago. 

Por su parte, el artículo 31 de la Constitución Española establece que:

    «Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio».

    Bien, este articulo de la constitución española, que configura un principio rector de la política económica y social de nuestro país es papel mojado, puesto que no se cumple ni la igualdad, ni la progresividad y se finaliza con una confiscación de bienes de los ciudadanos totalmente legalizada, normalizada y asumida por los sumisos ciudadanos. Para que nos demos cuenta de lo absurdo de este impuesto, se puede poner el ejemplo de la lotería, es decir, en España se tributa menos si te toca la lotería (20%) que por recibir una herencia (34%), es decir, se manda el mensaje de quien trabaja, paga sus impuestos, y ahorra (cuando podría gastárselo) debe pagar más que quien prueba suerte en juegos de azar.

    Por tanto, esta figura impositiva supone una doble imposición al gravar unas rentas y bienes que han sido sometidos a tributación anteriormente (irpf,  patrimonio, tpo, ajd, sociedades, ibi, plusvalía, tasas...), penalizando el ahorro, la acumulación de capital y riqueza del país, y lo que es más importante, una limitación de las libertad individual al volver a los individuos menos independientes del estado. Es decir, otra de las finalidades de este impuesto es generar pobreza, generar individuos dependientes de "papá estado" a los que poder amparar y a su vez, retroalimentar redes clientelas con las que perpetuarse en el poder (una obra de ingeniería social que nunca pudiste imaginar, pero es el PSOE, ¿qué esperabas?).

    En numerosas ocasiones, sectores de la izquierda alegan que es un impuesto que pagan sólo "los ricos" (como decía Gabilondo antes de las últimas elecciones autonómicas), pero esto no es verdad, por la sencilla razón de que la ley que regula el impuesto no va en ese sentido, sino que está configurada para que se tribute desde el primer céntimo recibido, ya sea por donación o herencia (ver tabla de arriba de nuevo).

    Lo cierto es que la realidad es muy diferente, el impuesto recae sobre las clases medias que no pueden configurar sus patrimonios para que no sean gravados por este impuesto o acceder a determinadas ventajas fiscales que eliminarían los efectos del mismo. Además, las enormes diferencias de la fiscalidad de las sucesiones entre las diferentes Comunidades Autónomas y Ciudades Autónomas, suponen que los ciudadanos estén facultados para deslocalizar sus patrimonios y actividades productivas a otra comunidad o incluso al extranjero.

     A todo esto hay que añadirle la problemática de que entre las rentas y bienes que las clases medias suelen adjudicar por sucesión o donación son los bienes inmuebles los que representan un mayor porcentaje. Esto es así, porque el ahorro que realiza la clase media que tiene posibilidades, tradicionalmente se concentra en la compra de inmuebles (principalmente para vivir y no para especular como se intenta hacer ver en nuestro ordenamiento tributario). Hay que destacar que los propietarios de inmuebles en España soportan una alta carga fiscal tanto estatal como municipal (Ibi, transmisiones, plusvalía, irpf, iva, tasas...).

    Por todo ello, no puede el Estado (por muy socialista que sea) ser insensible ante la problemática que supone para la mayoría de las familias tener que plantearse si aceptan o no una herencia o donación porque no tienen dinero para el pago del tributo, y que en algunos sitios puede llegar a ser confiscatorio. En España existe un problema real de familias que han tenido que rechazar su herencia porque no contaban con los recursos económicos o financieros para aceptarlas. Esto es directamente confiscación del patrimonio de los ciudadanos, este impuesto no cumple el "principio de no confiscatoriedad", que consiste en que la recaudación impositiva llevada a cabo por un Estado nunca conlleve la privación completa de bienes del sujeto.

5. Bulos generalizados sobre el impuesto:

    Un bulo que suele difundir la izquierda en contra de la eliminación del impuesto es que si se elimina "se van a resentir los servicios públicos como la sanidad, educación, etc"; este argumento es totalmente falso y fruto del desconocimiento, en España este impuesto no llega al 1% de los ingresos tributarios que recibe el Estado (menos del 0,2% del PIB), por lo que su supresión no reviste ningún tipo de perjuicio insoportable para la recaudación global (tanto para la AGE, como las CC.AA). Hay que señalar que cuando no hay herederos siempre hereda el estado (art. 956 CC).

    A menudo se puede leer en la prensa o en las noticias, la falsa creencia de que este impuesto está suprimido o eliminado en algunas Comunidades Autónomas, esto es totalmente falso, puesto que se paga en todos los territorios, lo que ocurre es que el impuesto es bonificado en un porcentaje elevado en algunas comunidades; como por ejemplo en Madrid, donde las transmisiones gratuitas por herencia o donación se encuentran bonificadas entre cónyuges, ascendentes y descendentes al 99% (los denominados Grupos I y II).

    Sin embargo no así entre familiares colaterales de los grupo III y IV como son entre hermanos, tíos, sobrinos, sobrinos nietos y primos, etc. En este segundo caso las reducciones pioneras en Madrid son mucho mas reducidas (un 15% entre hermanos) y (un 10% entre tíos y sobrinos) si bien sólo han sido aplicables este año. Sin lugar a reducción se encuentran el resto de familiares, a los cuales se les discrimina como si fueran ajenos a la familia, por ello se puede afirmar que este impuesto tiene un claro componente ideológico, ya que promueve la disgregación familiar, el egoísmo y atacar a las familias como célula básica de la sociedad en su patrimonio y libertad financiera.

    Este impuesto es antieconómico por la sencilla razón que se impide que la sociedad acumule capital y ahorro, se destruye la riqueza acumulada durante generaciones para que el estado decida como gastarla, es decir, se confisca el patrimonio de los ciudadanos para redistribuir la riqueza, cosa que suena muy bien en los oídos de un socialista, un comunista o un envidioso; la verdadera cuestión aquí es ¿por qué tienen mis bienes que cumplir una función social o ser redistribuidos entre quienes un político decida?

    Sus efectos son más perjudiciales de lo que se recauda, se lastra literalmente la economía de la sociedad puesto que se impide la sucesión de empresas (ejemplo: si dos hermanos tienen una empresa, una simple SL con la que regentan un bar, si uno de los dos muriese, supondría la ruina total del negocio poniendo en grave riesgo su viabilidad, al tener este que pagar como mínimo un 40% del valor de los bienes de su hermano, en este caso la empresa).

    También se puede calificar este impuesto como cíclico, pues todos en algún momento de nuestra vida lo acabaremos pagando o alguien pagará por lo que dejemos, pues la base imponible se aplica sobre el difunto.

    A su vez, es un impuesto inmoral, ya que se pretende cobrar a los familiares de alguien que acaba de fallecer, por tanto se unen sentimientos encontrados en tiempos de gran dolor y luto familiar, lo que genera problemas de convivencia y de relaciones familiares. No os voy a contar la cantidad de parientes que se han dejado de hablar por este asunto.

    Este impuesto ataca a la igualdad, no paga lo mismo alguien en Asturias, que en Madrid, o Melilla, se han creado 17 sistemas diferentes, lo que provoca que la gente trate de deslocalizarse, lo que implica que algunas zonas se depriman económicamente a largo plazo, principalmente las zonas rurales.

Fuente "El Mundo". Este gráfico sólo muestra entre padres e hijos, no grupos III y IV. 

    Este impuesto ataca frontalmente las libertades individuales del testador, anula su voluntad, si una persona en su sano juicio quiere dejar sus bienes a un familiar, a un amigo o quien le de la gana ¿por qué tiene que quedarse la administración con una parte? si yo previamente ya he tributado por ello, pues lo gané con mi trabajo y esfuerzo y ya tributé por IRPF o patrimonio (en su caso), o simplemente me lo legó un familiar y se me impide transmitirlo nuevamente a mis hijos, familiares o quien me dé la gana.

    ¿Qué pasa si tengo un hijo discapacitado o dependiente o que simplemente no ha tenido suerte en la vida porque no tiene capacidades para ganarse la vida? si bien es cierto que la ley estatal recoge algunas exenciones (también las hay autonómicas) estas se encuentran limitadas, la realidad social es que no todos tienen una nómina fija que entre en su cuenta bancaria de forma automática con la que poder afrontar esta losa.

    Otro argumento que dan los partidarios de este impuesto es que la gente que recibe herencias no se las merece porque no han trabajado por ellas y porque son unos vagos, "que se pongan a trabajar" (este argumento lo dio el "pseudo economista" Eduardo Garzón, hermano de Alberto Garzón, ambos militantes del PCE, IU y Podemos).

    Es un impuesto injusto, ya que se hace oneroso lo que por su naturaleza se corresponde con un acto de liberalidad, es decir, se convierte en gravoso algo que es gratuito (por ejemplo, si yo quiero dejarle a mis hijos una casa o unos ahorros, mis hijos van a tener que pagar por esa transmisión patrimonial sí o sí). En el caso de la donación, el donatario también tiene que tributar si obtuvo ganancias (como por ejemplo en el caso de la plusvalía municipal, al haber una transmisión, si hay revalorización del terreno de naturaleza urbana donde esté sito el inmueble).

    En efecto, para heredar o dar y recibir una donación en España hay que pagar su parte a la hacienda autonómica de turno. La parte de hacienda dependiendo del caso puede abarcar desde el 1% hasta en algunos casos superar el 100% del valor de los bienes. Si bien es cierto que el tipo máximo que establece la ley en su artículo 20 es el 34% del valor de los bienes, este se ve multiplicado por los coeficientes que inevitablemente se deben aplicar a la cuota a ingresar, es decir que hay casos en los que dependiendo del grado de parentesco con el causante y el patrimonio personal preexistente que tiene quien recibe la herencia o donación se puede llegar a tener la obligación de ingresar (de base) cantidades astronómicas como el 81,4% del valor de los bienes.

Tabla de coeficientes multiplicadores del artículo 22 de la LISD, esta puede variar según cada CC.AA. 

    A esto hay que añadirle la problemática de que la mayoría de las herencias en España están constituidas por bienes inmuebles, y que además en muchas ocasiones tienen cargas, pues el causante dejó deudas (como por ejemplo un préstamo con ganta hipotecaria sobre ese bien inmueble que deja), si bien es cierto que las herencias pueden ser rechazadas o repudiadas (rechazar ≠ repudiar, no es lo mismo) ¿por qué razón alguien tiene que rechazar lo que por derecho legítimo le corresponde? ¿no es acaso injusto?

    También, en algunos casos las cantidades a pagar pueden superan el 100% del valor de los bienes, es decir, que no recibes nada, sino que encima te va a costar dinero e incluso puede suponer tu ruina de por vida. Los bienes son valorados por la comunidad autónoma de turno (este sistema varía dependiendo de la CC.AA, en algunos se toma el valor catastral, en otros el valor de mercado), lo que ocurre frecuentemente es que estas valoraciones son muy por encima del valor real, lo que implica que ni con la venta de los inmuebles recibos se pueda saldar la deuda.

    A esto hay que añadir también el breve plazo que da la administración para su pago, que es de 6 escasos meses desde la muerte del causante y de 30 días en el caso de la escritura pública de donación. Estos plazos son ampliables, pero asumiendo un fuerte coste en intereses, si te retrasas tendrás que afrontar en primer lugar un recargo inicial del 20% (como cualquier apremio administrativo), a lo que hay que añadir los intereses, lo que puede hacer que la deuda se multiplique en escaso tiempo (como en el famoso caso de Fran Carnicer en Andalucía al heredar de su tía).

Fuente ABC. Foto Francisco Carnicer.
    Hay que comentar también, que la realidad social en España ha cambiado, que los españoles no tienen hijos, los españoles ya no se casan y viven frecuentemente en pareja en una relación extramatrimonial, esto conlleva el riesgo de que si uno de los dos premuere al otro en edad temprana o adulta, obliga a pagar el impuesto como si se fuera un extraño, con toda la problemática explicada anteriormente. Esta problemática con la tasa de natalidad la conoce el estado perfectamente, parece que se ignora o que se trata incentiva por parte de los poderes públicos que los españoles no tengan hijos, para así poder recaudar más por la vía de este impuesto. 

6. La mentira de que "Que paguen los ricos";

    Recientemente salió una noticia de que uno de los hijos de la duquesa De Alba se jactaba en una entrevista de no haber pagado prácticamente nada por su multimillonaria herencia, ¿sabéis quién le asesoro? pues ni más ni menos que el propio Felipe González, sí, ese presidente socialista que aprobó la ley del impuesto que lleva su nombre, ese que sólo quiere socialismo para los demás menos para él mismo.
Fuente Diario "El País"

    La triste realidad de este impuesto es que no lo pagan los ricos,  puesto que los ricos pueden deslocalizar su patrimonio al extranjero o configurarlo a través de grupos societarios y empresas que hacen que no paguen o que prácticamente no paguen nada. Este impuesto lo soporta principalmente la clase media y las clases bajas que consiguen acumular un pequeño patrimonio a través de los años mediante la compra de su vivienda habitual a través de hipotecas, pues como ya he dicho se paga desde el primer euro, es decir,  aunque parezca sorprendente todo incremento patrimonial por herencia o donación aunque sea de un mero céntimo tiene que tributar; si bien es cierto que la administración tiene una capacidad limitada para controlar operaciones de escaso valor o cuantía.

7. La mentira de que "Se renuncia a las herencias por las deudas":

    A menudo se argumenta también por parte de los defensores del impuesto que se renuncia a las herencias porque estas tienen deudas, los que es rotundamente falso, porque cuando una persona fallece en España, lo hace a edades muy elevadas en las que tiene ya su patrimonio consolidado, es decir cuenta con una vivienda en propiedad sin cargas y algunos ahorros, por lo general (hay que recordar que España es un país con una alta esperanza de vida, 83 años).

8. El interés de los lobbys que se aprovechan del sufrimiento ajeno:

    La eliminación de este impuesto no interesa a muchos lobbys, como por ejemplo al de los abogados, los técnicos de hacienda, los notarios y registradores de propiedad, a los bancos y empresas financieras que a menudo financian los pagos del propio impuesto o que también funcionan como oficinas liquidadoras de estos impuestos, y mucho menos a la CC.AA de turno que se embolsa las cantidades o al estado que en última instancia es quien se queda con la herencia a falta de herederos o renuncia.

9. Prescripción:

    Este impuesto cuenta con un plazo de prescripción de 4 años (el mismo que para las deudas tributarias). A menudo muchos herederos deciden no aceptar las herencias o no inscribir los bienes en el registro de ella propiedad (en el caso de inmuebles), en estos casos la administración tributaria se pone en contacto con ellos justo antes de que acabe el plazo, puesto que a la hacienda siempre le consta la defunción del causante por el cese en el pago de las pensiones (salvo fraude)...;   el riesgo de tratar de buscar la prescripción es demasiado alto en un país en el que se invierte más en ir a por el no paga o al que se multa que en I+D o investigación científica.

10. Las mentiras de PP y Ciudadanos en Andalucía:

    Hace apenas unos meses todos los periódicos de tirada nacional, digitales, etc se hacían eco de lo que ellos llamaban "la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones" ESTO ES TOTALMENTE FALSO. Este bulo ha corrido hasta la saciedad en televisiones y medios.

Fuente "ElEconomista"


Fuente "Onda Cero"

    El impuesto sigue vigente por la sencilla razón de que la junta no tiene competencia para eliminarlo, la prensa, por tanto miente, ya que el impuesto sólo se ha bonificado al 99% entre parientes directos (grupos I y II), pero ahora bien ¿qué ocurre con los mal llamados parientes lejanos de los grupos III y IV (es decir: hermanos, tíos, sobrinos, sobrinos nietos, primos, etc, parejas de hecho)? que siguen pagando el impuesto a quemarropa, y encima tienen la poca vergüenza tanto PP como Ciudadanos de autodenominarse "liberales".

11. La hipocresía de la izquierda, "consejos doy para mí no tengo":

    Mientras "Unidas, Unidos Podemos, Podemas" en los distintos programas electorales con los que iban a las últimas elecciones generales y autonómicas pedían conservar y aumentar el impuesto, la Señora Montero, marquesa de Galapagar ha reflejado en su última declaración de bienes que se acogió a la bonificación del 99% para heredar 2 inmuebles y 76.000€ de una cuenta corriente. Es decir, es una hipócrita porque se ha beneficiado de una ventaja fiscal que ella misma propone derogar.

Fuente "OkDiario"

12. ¿Qué proponen actualmente los distintos partidos políticos con opciones de gobierno? (en referencia a los programas de las últimas elecciones y pronunciamientos de sus líderes):

  • Partido Popular: el partido que pudo quitarlos nivel nacional y no lo hizo, a hecho declaraciones de querer suprimirlo sólo para parientes directos, pero sólo en campaña y si te he visto no me acuerdo, si pudieron quitarlo y no lo hicieron es que jamás lo harán. En Andalucía, por su parte, han mentido.
  • Ciudadanos: Albert Rivera en los debates electorales de televisión aseguró que lo eliminarían al día siguiente de las elecciones, la verdad es que en su programa no decía lo mismo, salvo generalidades poco realistas (porque obviamente no iban a ganar las elecciones) lo cierto es que allí donde han gobernado, ya sea con PSOE o PP, el impuesto ha seguido generando miseria. 
  • Vox: sus líderes han defendido la eliminación en numerosas ocasiones, pero en su programa electoral no proponían eliminarlo para algunos grupos familiares (III y IV), pero sí reducir los coeficientes multiplicadores (¿así defiendes a las familias Vox?).
  • Psoe: propone elevarlo a "grandes fortunas", esto significa que nos lo quiere subir a todos, también han amenazado con establecer un tipo mínimo más alto a nivel nacional, (algo bueno tenían que tener las CC.AA...).
  • Podemos: que paguen los ricos, no merece la pena ni hacerles mención. 

13. No se enseña a cuestionar lo establecido:

    En las universidades, institutos y colegios enseñan a liquidar los impuestos, pero no a cuestionar su existencia. El socialismo corrupto sólo quiere establecer redes clientelares con la farsa del estado del bienestar, la "justicia social" y la "redistribución de la riqueza" (sólo ellos saben qué coño significa). Yo sólo les hago una pregunta, ¿por qué no redistribuyen ellos su riqueza y nos dejan en paz a la gente de a pie? ¿a santo de qué tenemos que pagarles a estos señores pensiones perpetuas de miles de euros por esquilmarnos?

    Ustedes mismos. Sepan lo que les conviene, sean astutos, hagan sus planes con tiempo y no confíen en que los políticos solucionen el problema, soluciónenlo ustedes mismos.

Amén.

Publicar un comentario

0 Comentarios