BBVA en difícil situación


El Banco BBVA se encuentra en una difícil situación, acumula incertidumbres sobre su futuro, daño reputacional por el caso Villarejo, posibles cambios en su consejo (el BCE está estudiando cesar a los consejeros imputados) y una probable fusión con Bankia o Sabadell. 

El banco que fue fundado en 1857 en Bilbao (Vizcaya) hoy es una de las mayores entidades financieras del mundo, es la segunda de España por detrás de Banco Santander y la número 43ª del mundo en  volumen de activos (676.689 millones de euros a 31 de diciembre de 2018). El banco cuenta con presencia en más de 30 países con 7963 oficinas, 125.627 empleados y 74.5 millones de clientes. Actualmente la entidad se encuentra sin accionistas nacionales de referencia , sus accionistas principales son los fondos de inversión Vanguard, BlackRock o el Fondo Soberano Noruego (estos fondos han exigido al banco terminar con las retribuciones multimillonarias de los exdirectivos).

La entidad aún no ha presentado los resultados del último trimestre, se harán públicos el próximo 31 de julio. Los analistas señalan que hay que estar pendientes de sus resultados en Turquía y México donde la desaceleración económica comienza a ser palpable. Al ser una entidad con gran diversificación hay que tener en cuenta que las diferentes bajadas de tipos en Europa no afectan al global de su negocio, sin embargo están expuestos a otros riesgos como la divisa o geopolíticos. 

En su última presentación de resultados BBVA superó las previsiones con ingresos de 6070 millones de euros y un BPA (beneficio por acción) de 0,17€ (se esperaban 0,16€) aún así fueron inferiores a los resultados del mismo periodo del año pasado (0,19€). 

Por ahora, a pesar de la crisis de confianza y el daño reputacional parece que el BCE descarta intervenir la entidad, el banco es solvente y no muestra síntomas de debilidad (el BCE sólo intervendría si la entidad se encontrara con riesgo de caer, pues afectaría a todo el sistema financiero europeo por ser una entidad sistémica). La entidad es robusta, por lo que haría falta más que un caso de corrupción para tambalear la entidad.


Desde el punto de vista técnico, su gráfico histórico muestra que se aproxima a su zona de mínimos históricos de cotización de los últimos 20 años, sobre la zona 4.50€, lo que podría suponer una oportunidad de compra para inversores de largo plazo.

Veremos lo que la entidad nos depara en el futuro.

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